Indigente y su perro mueren abrazados debido al poco abrigo en una noche muy fría de Brasil

En la noche más gélida del año registrada hasta ahora en el municipio brasilero de Torquato Severo, dos seres indefensos abandonaron este mundo al no lograr soportar las inclemencias de la vida en la calle.En la madrugada del 25 de mayo, un indigente conocido como Lelo, organizaba un rincón para descansar junto a su mejor amigo Bingo, un perro callejero, sin esperar lo que sucedería.Hacía mucho frío y otro indigente le había robado una cobija que el dueño de un bar cercano le había regalado, así que se arropó con lo que pudo y con Bingo en brazos se dispuso a dormir, según el informe del diario brasilero Jornal Notisul.

Sin embargo, no sabía que esa sería la última noche para los dos, debido a que la temperatura bajaría más de lo acostumbrado, hasta unos 7 °C, y sus cuerpos débiles no pudieron soportarlo.

Aparentemente Lelo estaba ahorrando dinero para llevar a Bingo al veterinario debido a que tenía parásitos y con el resto tenía pensado comprarse una cobija para poder soportar el frío que, sin embargo, no le dio tregua alguna como indica el Diario de Morelos.A la mañana siguiente fueron encontrados los dos cuerpos sin vida, abrazados en un rincón y con solo una colcha protegiéndolos del frió, según informó Jornal Notisul.Imagen ilustrativa (Sara Vaccari en Pixabay)Juntos perecieron. Y, aunque los vecinos querían que los sepultaran juntos debido a su gran amistad, no fue posible. Lelo fue sepultado en el cementerio público según el diario brasilero.

La noticia se hizo viral y cuando fue publicada en el Jornal Notisul, provocó una ola de reacciones.Un usuario de nombre Cirlene Berti dijo: “Qué tristeza, si tuviéramos más amor por el prójimo, esto no sucedería más”.Mientras tanto otra usuaria, Dilma Zuchinalli expresó que “el invierno puede ser la estación más agradable para los amantes de la nieve, las chalets y el vino… Pero por otro lado, están los indigentes! A ellos les pasan de lejos, me parece el colmo la pobreza, un ser igual a nosotros, aguantando frío y durmiendo en las heladas aceras… un refugio decente es lo mínimo que los gobernantes pueden ofrecer!Y a la misma conclusión llegó Leonardo Alves, añadiendo que “todas las ciudades deberían tener un centro para que los habitantes de la calle pudieran pasar la noche”.

Esto nos hace pensar sobre la situación de las personas menos afortunadas que tienen que afrontar diversas adversidades ya que viven en la calle. Siempre es bueno tratar de ayudar a otras personas y ofrecerles nuestra ayuda antes de que sea demasiado tarde.

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